Rodrigo querido:
No vaya a creer que acá lo tenemos de casero o que nos
sumamos a los arteros ataques en su contra. Todo lo contrario. Acá
solidarizamos con usted, su cansancio y las heridas que debe tener con todo el
bullying que denunció de parte de esos zánganos violentistas.
Créame, Rodrigo, a algunos nos consta que la suya es un alma sensible.
¿Qué quiere que le diga? Feo me pareció de Lagos II, aka
Ricardo Lagos Weber, con eso de “pobeshito, el ministro tiene bullying”. Parece
que el principito se olvida de lo feo que resulta que los demás se burlen de
uno. Seguro debe haberse olvidado de lo furia que se puso con la risotada del
bueno de Laurence.
